domingo, 10 de abril de 2011

Por los bueno tiempos.

El tiempo pasa tan deprisa que cuando te quieres dar cuenta ya has pasado tu infancia, donde la felicidad era lo habitual y llorar serbia para llamar la atención, te encontrabas a una niña en el parque le decías tu nombre y ya erais amigas, cuando las tareas no te influían y los juguetes eran tu vida, y simplemente te ponía triste ver a alguien llorar. Te entretenías cogiendo dos muñecos y poniéndoles voces diferentes mientras te inventabas historias llenas de imaginación.  Lo único que aprendías era a leer, escribir, sumar y restar, sin más. Lo que se puede denominar una etapa bonita, fácil y feliz.

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