lunes, 8 de agosto de 2011

Sin rendirse.

Los planes no siempre funcionan, casi nunca salen a la primera, de ahí la famosa frase; "A la tercera va la vencida". Para ello tienes que "luchar", seguir intentándolo, con la misma ilusión y esfuerzo que lo hacías en la primera vez. No es fácil, nadie dijo que lo fuera. Nosotros buscamos la forma más sencilla de hacer las cosas, la que menos 'rompederos de cabeza' nos produce, pero eso no siempre está bien. Pensar no hace daño, esforzarse tampoco.


miércoles, 3 de agosto de 2011

''Que pase lo que paso, aunque las cosas tengan final feliz o triste, siempre estamos juntas, y acabamos riendo de aquellas tonterias que nos hicieron llorar como a dos tontas, pero lo que realmente importa es que lo hacemos unidas, juntas."



Con mil rosas para mi.

En un día de estos en que suelo pensar “ hoy va a ser el día menos pensado”,nos hemos cruzado, has decidido mirar a los ojitos azules que ahora van a tu lado. Desde el momento en el que te conocí, resumiendo con prisas "Tiempo de Silencio".Te juro que a nadie le he vuelto a decir que tenemos el récord del mundo en querernos. Por eso esperaba con la cárita empapada a que llegaras con rosas, con mil rosas para mí, porque ya sabes que me encantan esas cosas que no importa si es muy tonto, soy así. Y aún me parece mentira que se escape mi vida imaginando que vuelves a pasarte por aquí, donde los viernes cada tarde, como siempre, la esperanza dice "quieta, hoy quizás sí..."


Quiero estar a tu lado.

Pensé que era un buen momento, por fin se hacía realidad. Tanto oír hablar de tu silencio, dicen que te arrastra como el mar. Llené de libros mi maleta, también de fotos tuyas de antes. Dibujé tu sonrisa junto a la mía. Me dormí con tu abrigo en el sofá.



Puedes contar con migo.

Un café con sal. Ganas de llorar.Mi mundo empezando a temblar, presiento que se acerca el final. No quiero ganar, ahora eso qué más da. Estoy cansada ya de inventar excusas que no saben andar. Y sólo quedarán los buenos momentos de ayer que fueron de los dos. Y hoy sólo quiero creer ...